Blog para chicas confundidas por el amor que quieren desconfundirse. De Ianire Estébanez bajo licencia Creative Commons Licencia de Creative Commons

Pss, pss! Que vuelvo, que vuelvo!

Hola de nuevo!!!

Hacía muuuucho tiempo que no me pasaba, tranquilamente, a escribir en este blog. Desaparecida (o intentando pasar desapercibida), he estado en muchas otras cosas, sin actualizar demasiado este espacio, pero sin parar. 

Ay, que no, que no estoy ¿o sí?

Para quien se pase por aquí por primera vez, me presentaré. Mi nombre es Ianire. En su día, cuando inicié este blog, era una joven psicóloga de 26 años. Digo era porque han pasado desde entonces casi diez años, así que quizá me tendría que plantear lo de quitar el tag de "joven", pero mantengo la misma descripción de este espacio desde entonces, y bueno, ya le he cogido cariño, me vais a perdonar...

Por aquel entonces corría el año 2007, (bueno ¡una eternidad!), y yo, ya habiendo terminado la carrera y el master, era una joven investigadora, de esas que algunas personas os imagináis en un laboratorio estudia que te estudia, mirando por ratos un microscopio mientras una montaña de papeles amenaza con desbordarse encima de ella. Yo lo del microscopio no, pero lo de los papeles por todas partes, sí,  y por supuesto llevo gafas, así que encajo en la idea.

Que me perdonen por no saber poner la referencia, se me ha "olvidao".

En mi caso no investigaba tan mona como la de la foto. Yo lo hacía en una habitación que había dispuesto como despacho en la casa donde vivía, pero también y mucho, en el trabajo de calle. Me encontraba haciendo una investigación sobre la violencia psicológica en el noviazgo en la que estuve poniendo todo de mí durante dos años, tanto en la revisión de todo lo que había estudiado hasta entonces, como en realizar instrumentos de evaluación y grupos donde escuchar muchas realidades... Entonces no había tantísima información sobre este tema como podemos encontrar ahora. Mucha gente que nos dedicábamos entonces a esto lo hacíamos desde el voluntariado, el activismo, sin recibir mucho. Con respecto a internet, en aquella época no había tanta gente que además compartiera las cosas que hacía o que creaba, ni muchísimo menos existían youtubers o personas que den su opinión sobre cualquier problemática en la red como ocurre hoy en día. Era la época, como mucho, de empezar a ser blogger y contar tu diario personal en la red, de chatear online y de discutir en foros, aún lo de las redes sociales no era conocido.

Tan poco había entonces muchas investigaciones sobre la violencia de género en la juventud, y desde el equipo en el que yo estaba realizamos una clasificación de la violencia psicológica, y una escala para valorar su percepción  que se han usado como referente y replicado después muchas veces. Tengo que decir que entonces, si yo trabajaba en una habitación de mi casa, a veces (las más) con pijama y legañas en los ojos incluidas, era porque sinceramente, no podía subsistir y ser independiente de lo que recibía por una beca de investigación. La pareja con quien vivía entonces me ayudaba porque creía que yo podría trabajar de psicóloga algún día y tenía que intentarlo, (era joven!) así que yo me proyectaba en la idea de que lo más importante del trabajo no es lo que recibes económicamente por él (si es que recibes algo), sino el beneficio que pueda suponer a alguien. Ois... Ahí comenzó mi faceta social, desde mi propia experiencia personal ultra-precaria pero super-ilusionada.

Ay, que ilusión cuando empiezas...


Y así fue, como, después de estar un año estudiando la violencia psicológica en las relaciones, y otro año yendo de grupo de discusión en grupo de discusión, recogiendo las opiniones de jóvenes, apuntando, revisando la información, leyendo y releyendo, analizando y todas esas cosas que lleva hacer una investigación profesional a jornada ultracompleta, se realizó la publicación y editamos una Guía para la prevención de la violencia. El día que presenté la experiencia de la investigación en una Jornada en Bilbao fue acogido como algo muy innovador y comenzamos a recibir muchas peticiones y gente interesada en saber más de este tema. Era 2009 y ya estaba apareciendo una preocupación sobre ello, así que empezar a compartir y difundir información podría destapar mucha violencia silenciada entre gente joven. 

Algunas de mis compañeras empezaron a hacer formaciones para prevenir en institutos y centros educativos y yo sobre todo de mi experiencia investigadora me quedé con la sensación de que había aprendido mucho de todas las jóvenes a las que había escuchado y que ese aprendizaje tenía que transmitirlo. Pero sobre todo que la investigación no era un documento sin más, sino que había que difundir y trabajar lo aprendido. 

Entonces fue cuando me di cuenta de que la mayoría de gente joven, no encontraban contenidos que les hablaran de esto en internet. Ahí empezó mi faceta activista, comencé a buscar y buscar. Y en esa busqueda encontré que casi toooooooodo lo que había en internet dirigido a chicas jóvenes era una basura sexista, por llamarlo de algún modo finamente. La gran mayoría de contenidos para chicas parecían una de esas revistas que había en mi adolescencia, de esas que según abrías las páginas te encontrabas con miles de test de "encuentra a tu chico ideal, todas las claves para gustarle" y demás burradas enfocadas siempre en tener que ser de una forma determinada para gustar, en tener que estar centrada en encontrar pareja como lo más importante de la vida, y en muchos mensajes y "consejos" incluso perjudiciales que me encontraba en montones de foros tipo "Pero eso es normal, chica, todos los chicos son así, si es un poco celoso, es que te quiere!".

Qué fácil habla y da consejos la gente...

Puf! Lo recuerdo como si fuera hoy, esas noches a las 3 de la mañana que no sabía hacer otra cosa que conectarme a internet (sí, siempre he sido un poco friki), me encontraba todo tipo de ideas perjudiciales que había visto también en mi investigación, todas esas ideas de que el amor lo puede todo, sin límites, que en una relación hay que perdonar de todo, y que la violencia a veces "es normal"... En fin. 

Total, que ese fue el motivo por el que nació este blog. Lo comencé escribiéndolo como un diario de una chica que está en una relación de control, que al principio ve normal, pero con el tiempo, se lo plantea. Y esto fue como homenaje a las chicas de las que tanto había aprendido, me puse, yo misma en primera persona, como la chica que podría estar confundiendo control, celos, chantajes... con amor. Por eso lo titulé "Mi novio me controla" ... (pero sólo lo normal, lo que hace todo el mundo). Entonces ni siquiera lo firmaba con mi nombre, sino como una chica joven, bajo un perfil de una muñeca de gafas moradas. Después le cambié el formato y dejé de escribir tipo diario, para hacer críticas y análisis de los mensajes que se envían sobre el amor-pasión y las relaciones complicadas o conflictivas, los mensajes que nos venden las pelis, series, la música... y después sobre las redes sociales y  lo que nos confunde a veces whatsapp. (Si no has leído nada de lo que digo, esto te sonará a nada, empieza a leer los post anteriores a este aquí). 

Mucha gente me ha agradecido escribir de estas cosas en internet en una época en que no había demasiada gente que lo hiciera. Ahora que ya no soy "tan joven" me doy cuenta lo que cambian las cosas en unos años. En este tiempo he visto crecer y leído montones de webs, blogs, revistas digitales, incluso youtuberas que comparten un montón de cosas que suscribiría, que a veces incluso las he pensado tal cual, o que coincidimos en temas, preocupaciones... Muchos contenidos considero que son mejores que los míos, y que tienen un montón de influencia. Y la mayoría tienen una capacidad creativa de la leche. Por eso en este tiempo, he preferido lo de pasar desapercibida y no he "necesitado" escribir en primera persona yo. Incluso a veces reconozco que he evitado difundir mucho por que en el fondo, yo soy una tímida, soy más de dejar preguntar abiertas, de reflexiones en grupos pequeños, de pensar con minorías, que de grandes multitudes y que me lea mucha gente. En el fondo me da "cosa" que me lea mucha gente, me abruma un poco. Este tiempo he leído mucho más de lo que he escrito, y he compartido a esa gente y esas reflexiones en las redes. Siempre he seguido manteniendo este espacio, pero la verdad es que sólo me paso por aquí en mi tiempo libre, que no me dedico a ello, y que tiempo libre-libre suelo tener muy poco o prefiero usarlo en cuidarme y disfrutar, que también lo necesito (y que además, tengo vida propia también lejos de las pantallas). Pero para compensar que ya no escribía tanto por aquí, creé la web (www.minoviomecontrola.com) donde no he subido reflexiones blogueras, sino cosas de mi faceta profesional, presentaciones, artículos, todas las investigaciones en las que he participado, materiales que hemos creado en este tiempo... todo lo que he podido compartir porque a mi lo de hacer las cosas con copyright-como-me-copies-te-denuncio no me gusta y prefiero que se difundan y se aprovechen. Incluso ha habido gente que me ha escrito para decirme que utiliza el blog o esos recursos y me ilusiona saberlo.

La parte más pofesional de todo esto, porque yo soy de esas 
que sólo habla de aquello que antes ha investigado y estudiado a fondo. 


Han pasado 9 años desde el primero que escribí aquí, y a día de hoy soy eso que algunas personas llaman "una emprendedora"(Yuju!).

Trabajo de forma autónoma, lo que en mi caso significa no saber lo que es un sueldo -ni pequeño-, siempre tener que estar buscando en qué voy a trabajar mañana, agradecer si cobro algo pronto, y pagar escrupulosamente todos mis gastos y facturas, aunque haya tenido ingresos-cero, con lo que me he convertido en una ahorradora-de-por-si-acaso de la leche. Busqué un alquiler de un pequeño despacho que estaba bastante viejillo y reformé gracias a mi padre (obrero de toda la vida que tiene mucho arte para estas cosas), y ahora es el cuarto en el que consigo trabajar sin estar en pijama; las legañas a veces sí que me las traigo. Desde hace 3 añitos aquí atiendo a las personas que vienen a mi consulta, organizo las actividades de formación y cursos que me van surgiendo y me inspiro para escribir también. 

En estos años he de decir que he dado montones de charlas! Tanto a gente joven en institutos o auditorios, como a profesionales y personas que tenían ganas de saber más sobre la violencia en las relaciones y los temas que he ido trabajando en los últimos años, las redes sociales, cómo nos relacionamos a través de ellas, el ideal de amor romántico... Cuando me pongo a pensar en la de veces que me he puesto delante de un auditorio enorme, casi ni me lo creo.

Vale, sí. Llevo diez años desde que empecé a trabajar y no he tenido un sólo contrato de trabajo, lo reconozco...

Jajajaj De verdad que lo soy


Pero ¿sabéis lo que se siente cuando te plantas delante de un auditorio enorme con 600 jóvenes ahí, preparados para escuchar un rollo (porque es lo que piensan que va a ser), y de repente les sueltas ejemplos cercanos, haces un poco de ironía y humor y se ríe todo el mundo? ¿O cuando aplauden? ¿Sabéis lo que se siente cuando viene alguien después y te dice "Ay, me ha encantado, nunca nos habían dado una charla tan chula!"? "Si nos lo hemos pasado bien!!"; o cuando te piden que te hagas un selfie con ellos, o cuando te dicen, sobre todo, que les has hecho darse cuenta de muchas cosas, tanto chicas como chicos.

Ese es el auditorio de Vigo, uno de los que más he pisado


¿Sabéis lo que se siente cuando alguien que ha estado viniendo a tu consulta un tiempo, se siente tan bien al terminar que "te querrá para-siempre" por haberle acompañado en su camino? ¿Sabéis lo que se siente cuando una joven quiere pedirte una cita pero te dice que vive en Madrid, y le dices que en Madrid seguro que hay quien pueda ayudarla, (porque por supuesto no eres ni la mejor ni la única)... y aún así prefiera viajar para venir a tu consulta? ¿Sabéis lo que se siente cuando un chico ha roto todos los tabús que tenía para poder decir que necesita ayuda y quiere repensarse cosas y venir a consulta contigo? ¿Sabéis lo que se siente con cada una de las personas que han decidido venir a verte, a abrir su corazón y su historia y a intentar aprender, cambiar, crecer?

Me costó y me dio miedo invertir en mi cuartito, 
pero ahora veo que gran decisión fue.

¿Sabéis lo que se siente cuando te llaman para trabajar en muy diferentes provincias, desde pueblos pequeños a ciudades grandes, y te das cuenta que has estado en más de 160 sitios diferentes? ¿Sabéis lo que se siente cuando te contactan porque han oído hablar muy bien de tu trabajo, tanto cuando es un grupo pequeño, como empresas grandes que te reconocen como referente en el tema? ¿Sabéis lo que se siente cuando alguien ha integrado en su trabajo algo que escribiste tú (le ponga o no la referencia)?

Pues ilusión.

Ilusión es lo que siento por poder trabajar en algo que me aporta tantas cosas bonitas de tanta gente. Porque eso es lo más importante para mí hoy en día, saber que algunas veces puedes servir a alguien de ayuda, y saber que, algunas veces también reconocen lo que haces. 

Sí, hoy en día soy una emprendedora-precaria, que sobrevive sin mucho económicamente pero con mucho ilusionantemente. (Sé que me he inventado esta palabra, pero me gusta).

Porque creo que sin ilusión no podría sobrevivir en este mundo incierto, en el que a veces tengo más trabajo del que puedo sostener, como ocurre a final de año (que necesitaría que los días tengan 35 horas mínimo); y en otras épocas, como el verano, veo pasar las moscas desde la misma oficina que tengo que seguir pagando, mientras mucha gente disfruta de vacaciones, y por supuesto, no se acuerdan de malestares ni patrás (y yo que me alegro). A veces, también yo me marcho de algo que se puede llamar vacaciones, sobre todo cuando veo que el movimiento de las moscas ya se hace aburrido, cojo maleta y voy para el pueblo de mi familia y mi pareja, donde cargo pilas para seguir trabajando en cuanto vuelve a haber actividad. Y otras veces aprovecho que me toca viajar por algún sitio para trabajar, para regalarme un poco de turismo, y así es como he conocido montones de sitios de la península y las islas, a poquitos, pero con gusto.

Pero además, creo que es la ilusión con la que trabajo, la que hace que algunas personas vean algo en mi que les gusta. Lo que hace que alguna gente joven enganche con lo que digo es que creo en la juventud y en su capacidad de cambio, y eso lo sabe quien alguna vez me haya escuchado. Por eso, aunque a veces esté sobrecargada, agotada o frustrada por cuentas bancarias que me abruman, no pierdo la ilusión. 

Esta es más o menos mi vida ahora. Ya no soy tan joven, pero sigo creyendo en la gente joven.

Apenas escribo en el blog, porque estoy muy centrada en trabajar para poder llegar al punto de poder pagar mi cuota de autónoma, el alquiler, los seguros, los impuestos y las vainas con vinagre, es decir, para comer todos los días y vivir desde no llega un año, independiente, en Bilbao. Algunas personas me han dicho si nunca se me ocurrió ponerle publicidad a esto, si no se saca dinero de estas cosas. Yo personalmente no sé cuánto sacará la gente que tiene muchas visitas de sus webs, de crear contenidos o de publicar vídeos, cuánto se saca de poner publicidad por clicks, o cosas así. No tengo ni idea pero tampoco me ha interesado nunca. Un par de veces me contactaron para ofrecerme poner publicidad y nunca he aceptado. Y como veréis, mientras habéis navegado en este largo post (ya me estoy dando cuenta de que es largo, cierro pronto) no os encontráis absolutamente nada de publicidad. Y eso no es por casualidad. Es que soy una idealista y no quiero integrar publicidad ninguna. Lo que importa es que si ayuda a alguien, ya está pagado. 

Peeeeero, aquí viene la conclusion.



No he dejado de escribir, no. De hecho estoy escribiendo... de otra forma. Y esto se alegrará de leerlo un editor que hace un par de años me propuso escribir un libro, y que se ha mantenido esperándome, con una paciencia increíble, que agradezco que no veas. Aún no puedo vender nada, sólo puedo decir que estoy "escribiendo..." y que justo en el día que cumplen 9 años desde la primera vez que escribí aquí, anuncio mi intención de volver a actualizar esto.

Y entonces subiré muchas cosas que tengo en la cabeza pendientes, algunas presentaciones que he hecho en charlas para jóvenes, vídeos y materiales en los que he estado trabajando, y también algunas reflexiones personales sobre cosas que me apetezcan. Sí, volveré a actualizar este blog en cuanto pueda tener más tiempo libre a partir de ahora.

Y seguirá siendo, como siempre. Con ilusión, y voluntario.

No he contado el otro motivo por el que hoy hago esta gran explicación... Es que la semana pasada la página de Facebook pasó de 7.000 Me-gustas! Y el blog ya supera el millón y medio de visitas... Así que me puse a pensar que a pesar de no actualizar mucho cada vez más gente está pendiente de esto. ¡¡¡No lo puedo abandonar!! 

Así que contacté con Alberto Muriel, que se encargó de hacer este personaje sobre mi-misma, para enviar un agradecimiento a todas las personas que estáis ahí detrás!

Sólo puedo decir...

Si quieres seguir la página, haz click ;-)


Nos leemos!

Te quiero libre, y me quiero libre contigo. La Otra. Porque otras formas de entender el amor existen

A La Otra, una joven cantautora, la conocí el año pasado por noviembre, mientras estaba trabajando por tierras de Lodosa. tuve la suerte de escucharla en concierto... y... ¡no sé cómo no se me había ocurrido antes compartir aquí esta canción!!

La canción de su álbum Pa´dentro y pa´fuera parece que ni pintada para entender las relaciones de amor... desde una forma diferente al amor exclusivo, que lo da todo, que me quita libertad o que me supone superesfuerzos por encima del límite personal. Quererte libre y quererme libre. Lo dice todo, de una manera maravillosa. Qué amor bonito.

Porque no necesitamos aborrecer el amor... sino construir nuevas formas de entenderlo, escuchad, vivid y sentid la letra ;-)



Gracias compañera La Otra por crear esta canción!!!!!

Yo no me muero si no estás aquí,
puedo andar bien caminando sin ti,
no me haces falta ni eres mi media naranja en la vida,
voy aprendiendo a curarme yo misma todas mis heridas.

Pero contigo,

es cierto que el mundo parece un poco menos feo,
contigo,

es cierto que a veces romper las cadenas duele un poco menos,
y aprendo contigo y contigo camino,
me encanta todo lo que hemos compartido,
tirando barreras, rompiendo los mitos, 
te quiero libre, y me quiero libre contigo.

Dicen que da miedo la libertad,
no sentirla nunca más miedo me da,
nadie nos dijo que fuese a ser fácil,
sacarse de dentro los cuentos de un príncipe azul,

la luna me dice que puedo ser bruja,
ser fea, violenta, y matar a algún rey,
romper los esquemas, quebrar el sistema,
coger una escoba y en vez de barrer,
lanzarme a volar en la noche. 

Sin miedo de ir sola por un callejón,
sin miedo de hacer lo que me salga del cooo....ntigo
es cierto que el mundo parece un poco menos feo,
contigo,

es cierto que a veces romper las cadenas duele un poco menos,
y aprendo contigo y contigo camino, 
me encanta todo lo que hemos compartido, 
tirando barreras, rompiendo los mitos, 

Te quiero libre, y me quiero libre contigo.
Te quiero libre, y me quiero libre contigo.






Canal de Youtube de La Otra: http://www.youtube.com/user/Laotralaquelucha
Facebook: http://www.facebook.com/laotralaquelucha

Esto es lo que ocurre cuando a gente QUE QUIERE reencontrarse con amores del pasado, se reencuentra. El coctel explosivo del marketing viral y el mito del amor verdadero.

Para quienes no sepan que últimamente escribo vía redes sociales y tengo abandonadillo el blog, os comparto mi última actualización por si sirve a alguien de reflexión.

Este vídeo anda viralizándose por las redes como fiiiiuuuuuu. Y con ello, los comentarios personales se agolpan en laaaarguísimas cadenas de mensajes de gente que le dice a otra gente cómo es el amor (o cómo debería ser). Que si yo creo que, pues yo no, eso no es verdad, que si lo verdadero es, que si no tienes ni idea. También se agolpan junto a mensajes de gente que ni siquiera lee la explicación previa, o que ni ve el vídeo. Es lo que tienen las redes. (Desde aquí ya aviso que yo no me voy a meter en peleas de comentarios de esos). 





Lo primero que diré ante el vídeo es que en la noticia del mismo se indica que "para conseguir la colaboración de quienes salen en el vídeo se anunció en Facebook una petición de gente que quisiera reencontrarse con el gran amor de su vida". Centrémonos en el "que quisiera", porque es básico. (En esta noticia la productora confirma que tardaron meses en encontrar personas que quisieran encontrarse con el amor de su pasado, y gente que aceptara ir a encontrarse con alguien de su pasado. Dicen que tardaron mucho tiempo, aunque no dicen cuántas personas se negaron, no quisieron ir, o dijeron que su grabación no se publicara... Todo muy poco preparado).  

Si tú plantas a gente que quiere reencontrarse con su amor, en un reencuentro, lo casi matemático que te puedes encontrar es alegría, felicidad, super-que-a-gusto-qué-ganas-tenía. (Ya, lo habías dicho previamente a ir a la grabación, que estabas deseándolo). ¿Por qué? Porque quienes hayan tenido experiencias que mejor no repetir, no irán. Porque quienes han tenido un "amor verdadero" con resultado complicado, no acudirán. Porque se presentarán voluntarias las personas que quieran reencontrársela, porque sienten que la otra persona reaccionaría bien.  

¿Representa esto lo que le pasaría "a cualquiera" al reencontrarte con un amor?

De primeras, no podemos concluir eso. Pues para responder si esto es representativo, de algún modo (un 25%, un 37% de la gente responde así...) lo mínimo que habría que hacer es una investigación o experimento con diferentes alternativas, no buscando a quienes quieren ir a reencontrarse.

Ahora, si preguntáramos en la sociedad diversa y plural, con experiencias muy diferentes, si todo el mundo quisiera reencontrarse con un amor del pasado (hetero o no heterosexual), habría muchas respuestas diferentes. Y todas, ojo, muy respetables: Gente que le da un subidón de alegría, gente que vuelve con esa persona de nuevo, gente que se muere de ilusión pero sabe que en este momento no le encaja esa relación, gente que se alegra como amiga/o de volver a saber de esa persona. Gente, también, a la que se le fastidiaría el día. Gente a la que le daría un bajón. Gente que saldría corriendo. Gente que le daría un shock y no sabrían reaccionar. Gente a la que le daría miedo. No sé cuántas respuestas posibles podría haber, pero creo que muchas. Eso es lo que se encuentra cuando se investiga o se hace un experimento, una respuesta no dirigida ni esperada. Pero a esto, amigas y amigos, no se le puede ni llamar experimento, ni generalizar a un título como "esto es lo que ocurre", a esto se le llama marketing dirigido.


[Sarcasmo: Colocamos un montón de gente que nos ha dicho previamente que son fans del helado de chocolate con cookies y les decimos que les vamos a dar una sorpresa. Entran en una habitación donde tienen una gran caja, miran lo que hay y ...¡Toma ya! ¡¡¡Un bol enorme de helado de chocolate con cookies!!! ¡Qué felices todos!. Con eso ya tengo material para sacar un vídeo y decir "Esto es lo que ocurre cuando a la gente le sorprendes con helado de chocolate"!] 

Gracias programa de tele!
Me has hecho la mujer más feliz del mundo!
Justo lo que quería!!!


Pero sin extenderme mucho, que luego vienen los comentarios sin leer. 

Este vídeo no habla de amores


Habla del ideal mito de amor único y verdadero. La idea del único único, del verdadero verdadero, del que sólo hay uno en la vida, del que nunca se olvida, no es tan bonita como nos la pintan.

Sobre todo cuando la imponen como única, verdadera, inolvidable. Fijaos la de carga que tiene el lenguaje aquí: Si algo es único ¿significa que no hay más posible?. Si algo es verdadero, significa que lo demás ¿no es verdadero? ¿O es posible tener varios-únicos y varios-verdaderos? Porque las exclusividades son un poco chirriantes. Si no has tenido el verdadero amor, te jodes. Y si lo tuviste y se ha perdido, no pienses nunca que tendrás otra oportunidad. Esto a mi no me parece tan bonito visto así, aunque admito que puede gustar la idea del verdadero amor, y, de primeras, respeto vuestras diferentes opiniones. Yo no tengo la verdadera opinión. No diré que la mía es verdadera y la vuestra la equivocada jamás, pero tampoco admitiré a quienes intentan vendernos que hay una verdadera.

Sólo espero que no hagamos de una opinión la idea de que todo el mundo tiene que sentirlo o vivirlo así. Que mi forma de sentir el amor verdadero es la única y mejor. Y que quienes no estamos de acuerdo con esa idea, es porque no hemos amado de verdad o aún no lo hemos encontrado. Os habla alguien que cree en el amor, que no lo odia, que se ha enamorado, pero que no cree en un mito de un único amor verdadero, que podría decir que ha vivido en el pasado un gran amor verdadero, que acabó, y que está ahora viviendo un gran amor verdadero. Verdadero. Así lo vivo yo. 

A las personas que se deshacen pensando en un único amor y a los medios de comunicación (que tienen mucho poder) que transmiten ese mensaje de apariencia tan "bonito", sólo les invito a pensar qué significa enviar esta idea como única...

¿Sabéis que hay gente que sufre daños terribles en una relación tóxica que le anula, solo porque cree que es su único amor? ¿Sabéis la de historias de "aguanta, que merece el esfuerzo" hay detrás? ¿Sabéis cuantas insatisfacciones de "no encuentro al amor de mi vida" nos impiden ver amores reales que estamos viviendo (pero que no se parecen a "un cuento")? ¿Cuántas frustraciones por no poder aceptar que quien consideras es "el amor de tu vida" no piensa ni siente lo mismo? ¿Sabéis cuántas personas idealizan cómo debe ser el amor y se frustran porque el que están viviendo no se parezca a ese ideal peliculero? ¿Cuántas entienden como un fracaso personal terrible una ruptura, (he fracasado, nunca jamás encontraré el amor, porque sólo hay uno verdadero) en lugar de una experiencia de la que aprender y evolucionar? ¿Sabéis cuántos amores podríamos tener en nuestra vida más allá de una pareja? Y lo peor ¿Sabéis que hay quienes han matado a su pareja diciendo que era el amor de su vida y no admitían perderlo? 

Necesitamos nuevas ideas ya. En la TV. En la gran pantalla de cine. En nuestras cabezas. Porque hay muchas experiencias de gente real que existe en este mundo (que también son y somos verdaderas) que no conseguimos representarnos ni queremos, en estos mitos de cuento.

Podemos tener varias parejas en nuestra historia, y aprender a amar mejor con la experiencia vital de cada una, sin sentir que una ideal tiene que ser única. Puede incluso enfermar y morir la persona que creíamos iba a estar toda la vida ahí y eso no significa que tengamos que morirnos.

Podemos entender el amor como un sentimiento que me lleva a querer estar contigo pero también a aceptar tus decisiones y tu libertad, porque sí, te quiero mucho, pero si tú no sientes eso yo lo acepto y respeto, no eres mía/o.

Podemos tener historias de amor bonitas que simplemente aceptamos que tuvieron un tiempo en nuestra historia y un final, que sirvieron y nos dieron sensaciones en un momento vital de nuestras vidas (y no tienen por qué encajar en el actual). Y podemos recordarlas con sonrisas pero enfocarnos en el presente, porque nos queda aún más camino que vivir.

Podemos entender que un amor actual puede ser verdadero sin necesidad de rechazar uno del pasado como verdadero también ¿Acaso no lo has vivido como verdadero en su momento? ¿Significa eso que tienes que dejar el actual? Pues no tiene por qué. Lo que hay que escuchar es lo que se necesita en cada momento. Y no toda nuestra vida y en todas las etapas de la vida es obligatoriamente lo mismo.

Podemos vivir vidas llenas de amores diferentes. 

Podemos dejar de creernos cuentos y escuchar más a nuestros sentimientos, necesidades y lo que nos aporta cada relación. Comunicarnos, expresarnos y disfrutar del amor que vivimos cuando lo estamos viviendo. Saber dejarlas ir y ser libres cuando no pueden seguir conmigo. No anclarnos en ideales o historias que no salieron, ofuscadas/os en un "tengo que conseguirlo" como meta. 

Hoy repito mas que nunca, que los amores que vivamos en la vida valgan la alegría, no la pena.






El mejor amor

El mejor amor, el que no tiene etiquetas, el que no excluye y mitifica, el que no es sólo de pareja. 

Bonitos amores.



Feliz no San Valentín y gracias por quererme


Feliz día a todas y todos, porque hoy no es San Valentín. Mañana sí, mañana es San Valentín y entonces parece que sólo podrán felicitarse las personas que tienen pareja y aquellas que no, tendrán que sentirse solas y desgraciadas. Llega San Valentín… y parece que se puede redimir un año entero con un detalle simbólico que demuestre que realmente queremos a alguien. Las tiendas de todo tipo se llenan de corazones, lazos rojos y regalos especiales para este día, oportunidades para demostrar sentimientos, por si no lo haces normalmente, bombones, lencerías y escapadas sorpresa que nos permitan re-enamorarnos, re-conquistarnos. Todo el mundo sabe que no hay nada mejor para el amor que llevar ropa interior nueva con corazones.

Así comienza mi participación de esta mañana en el programa de radio La Escotilla. Y aunque el blog sigue aún dormido (de momento), os la comparto para que podáis escucharla y la transcribo para quien prefiera leerla ;-) Gracias y mucho amor compartido... porque no sólo existe la pareja en nuestra vida.




http://97irratia.info/los-mitos-del-amor-romantico-en-la-escotilla/


Que tengas que demostrar con una compra tus sentimientos es evidentemente capitalista pero además ¿Qué tipo de amor prodiga este día? ¿Un amor de demostraciones anuales? ¿Un amor en el que no importe si lo cuidas y tratas el resto del año… si este día haces algo especial?.

No voy a quejarme del amor, un sentimiento, un conjunto de sentimientos, que nos hace acercarnos a las personas, confiar, apegarnos, compartir emociones positivas. Lo que sí me pregunto es por qué en esta sociedad se eleva a la categoría de amor único y verdadero, al amor de pareja. Como si no existieran otros. Por que sí, existen otros amores: mi familia, mis amistades, mis compañeras y compañeros, quienes no son "mi pareja" como tal, el amor a los animales, el amor a mis valores el amor a mi misma o mí mismo, el amor que yo quiera elegir como amor. Estos amores parece que no tienen protagonismo iluminado con focos, lazos y corazones.

El amor de pareja se lleva al extremo de pensar que cuando es complicado, difícil, inconstante o cíclico, nos engancha, nos da emoción, que nos permite volver a enamorarnos en cada vuelta al ciclo del sí y el no. 

Las canciones, las películas y los novelones, cantan a los amores difíciles, encumbrándolos, e idealizándolos, poniendo la meta, el reto, la competición, como objetivo del amor. El amor no tiene límites, el amor es una lucha, el amor consigue cualquier cosa, el amor perdona todo. Incluso que no te quieran, incluso que se olviden de ti (si luego un día llaman), incluso que te ninguneen por costumbre pero en el fondo estén por "cambiar". Incluso aunque tenga sombras y cuantas más mejor, porque tu amor conseguirá aclararlas y salvarlas. Porque el amor, nos dice la cultura romántica, el amor verdadero, ese, cuando llegue, el de verdad, de verdad-verdad de la güena, no te quedarán dudas (ni una!), te sentirás realizada para siempre jamás. 

Fijémonos que estos mensajes no son tan frecuentes con otros amores. Seguramente no habremos escuchado ideas que defiendan que las amigas que te dejan tirada y son duras e insensibles, sean las que más nos enganchan, porque en el fondo son buenas. Tampoco habremos escuchado que el amor de madre, cuanto más difícil es, mejor; ni frases tópicas como que las familias reñidas son las más queridas, porque los hermanos que te hacen daño, esos sí que les quieres, nunca nunca se olvidan. Pero en el amor de pareja, en su consecución, en su conquista, la cultura romántica nos vende continuamente la atracción unida a una pasión complicada, y la tranquilidad, el cuidado y el cariño, al aburrimiento.   

Si algo ocurre con el amor es que se ha escrito, dicho y pensado tanto sobre qué es, cómo debe ser, y cuál es el ideal, que quizá ni siquiera sepamos, cada una y cada uno de nosotros cuál es el que queremos realmente. El amor ideal es aquel que es de pareja, monógamo, heterosexual, que te ha de llevar paso a paso, del ser soltera a soltero al ¿Cuándo te echas novio?, del noviazgo, al ¿Cuándo os vais a casar o a vivir juntos?, del piso al ¿Cuándo vais a tener familia?, del primer hijo o hija al ¿Y para cuándo el segundo?. Una serie de presiones, de ideas hechas sobre cómo debemos andar nuestros caminos en el amor, una serie de estereotipos que señalan con el dedo a aquellas personas que se salen en alguno de esos pasos escritos.

El amor ideal está lleno de consejos y claves para ser perfecto, que se agolpan en artículos periodísticos y páginas de internet. Claves para que tu relación de pareja sea feliz; Cosas que no debes permitir en tu relación de pareja; Claves para construir una pareja exitosa; claves para que irte a vivir con tu pareja no sea un fracaso; Maneras en que le estás siendo infiel a tu pareja y ni siquiera lo sabes… (!?) 

Las revistas, las webs, todo el mundo 
sabe cosas de ti de las que tú ni te enteras



Artículos enlatados que nos venden, tal cual, cómo debe ser nuestra pareja, que idealizan lo que deberíamos querer, sentir, con quién nos debiéramos emparejar, o que nos anuncian que, si la cosa se nos está complicando por nuestra cuenta para encontrar el verdadero amor, nos pueden ofrecer un catálogo completo de posibles candidatos a pareja, enumerados en base a características y afinidades, para que elijas con cuál quieres tener una cita y darte cuenta de que mintieron en sus descripciones.



Si estás solo/a será porque quieres, 
porque todo el mundo tiene/quiere pareja
te vendemos el amor que estás buscando. 
¿Que no sabes lo que quieres? No importa! tú compra!


Tan llenos estamos de ideales, de claves y mensajes que nos dicen cómo debería ser nuestra pareja que nos olvidamos de preguntar a quien más sabe, a mi misma o a mi mismo, qué es lo que quiere, y abocamos nuestras ilusiones en escuchar cómo debería ser mi pareja más que en pararme a pensar y escuchar qué narices quiero yo.

Y no olvidemos aquellos que se llaman amores pero matan, aquellas personas que por un mal llamado amor mueren. Un concepto un tanto tergiversado del amor porque el amor trae comprensión, aceptación, respeto, cuidado y cariño. Elementos que muchas veces en el día a día parecen aburridos y no damos tanta importancia como un gesto de compra o de venta en san Valentín. 

Y demostrar amor es muy bonito, pero podemos hacerlo cualquier día. Yo hoy, quiero aprovechar que estoy en directo para decirles a todas las personas que tengo en mi vida, que les quiero. Que vaya desde aquí mi agradecimiento por haber entrado en mi vida, por estar en mi vida y a quienes salisteis, también. Gracias por quererme, reconocerme, respetarme y acompañarme un rato. Yo hoy no regalaré ningún objeto con el que demostrar lo que os quiero porque he decidido que mi clave es pensar que las cosas que valen la pena no son las que cuestan dinero 

Pero si tu mañana quieres celebrar san Valentín, hacer una escapada romántica o preparar una cena especial y comprar un regalo a tu pareja, hazlo! recuerda que nadie tiene que darte la clave sobre lo que tu quieres. Y esa es la clave. ;-) Ni las tiendas, ni las revistas, ni los portales de pareja de internet,  ni tu familia, ni tu entorno, ni yo. 

Mucho amor y menos violencia para todas y todos 




De la disponibilidad absoluta al whatsapp a tener momentos que sí y otros que no

El mundo se ha vuelto loco. Se ha vuelto virtual, sin limites, se ha vuelto... extraño.

El mundo parece dar más importancia en esta época tecnológica a aquellas aplicaciones que nos dicen con horas minutos y segundos cómo nos encontramos. Conectada, no conectada, conectada hace dos segundos. Poca información real sobre cómo me encuentro en realidad: animada, preparada, cansada, hastiada, sola, acompañada, nerviosa, relajada.

Hace tan sólo unos días pareció llegar una revolución. Pero no una revolución social sino una revolución virtual. Whatsapp ahora marca, con su doble check azul cuándo has leído un mensaje. Y el mundo da vueltas por tremenda noticia.

Ahora se van a romper más parejas que nunca, dicen algunos, ahora no podrás decir que estabas ocupada, dicen otros. Demostraciones de un mundo en el que no se entienden los espacios, los tiempos propios, los "estoy pero no puedo", los "no quiero", los "ahora no". Donde parece que no podemos decidir, querer, elegir o priorizar, porque estar cerca de un aparatito móvil nos ha de hacer disponibles siempre. 

El mundo, amigas y amigos, no puede depender y tender siempre de un mensajito, de una conexión con la red constante, de un no levantar la mirada de la pantalla para conectarnos sólo a través de ella. El mundo depende de las personas, de lo que comunicamos frente a frente también, de lo que pensamos, de lo que queremos, y de entender las situaciones, los momentos y los motivos.


Y yo en este mundo, me reafirmo en mi necesidad de espacio y tiempo propio. Puedo tener mil razones para no contestar un mensaje, incluso aunque lo haya leído.




Esta imagen fue publicada el 6 de noviembre en las redes sociales, que es el lugar en el que ahora sigo escribiendo mientras este blog duerme un poco. Ha alcanzado a 102.464 personas y ha sido compartida por 1.618. Vamos, que no soy la única que pide un poquito de hueco, de tiempo y de entendimiento para no contestar. Gracias por compartir y respetar :-)